lunes, 15 de diciembre de 2014

Pentagate destruye emprendedores

Normalmente diría que me revienta la pelotas los casos como Pentagate, pero eso sonaría mal educado y lo voy a dejar en que estoy enojadísimo! En un segundo destruyen la reputación de miles de emprendedores y empresarios que se rompen el lomo todos los días por hacer este país un lugar mejor.

Como emprendedor, siempre me ha dolido como ciertos sectores del políticos y sociales hablan con desdén y cierto desprecio de los empresarios. Como si fueran “malos”. Y la verdad es que no hay nada más bueno y sano para la sociedad que una empresa! Pero lamentablemente pelotudos como los de Penta, La Polar, los Pollos, las Farmacias y otros, con sus acciones criminales, les dan asidero a estos comentarios y contagian la reputación de todos.

Las empresas son el motor de una sociedad. El gobierno tiene recursos gracias a que le cobra impuesto a ellas, usted tiene pan en la mesa gracias su panadero emprendedor y ahora tiene acceso a zapatilla de 10 lucas gracias a que una gran empresa genera economías de escala. Las empresas grandes y pequeñas son fundamentales para nuestra sociedad. Eso es algo que nuestra sociedad no puede olvidar!

Emprendedor, empresa y empresario son de las palabras más lindas que tiene nuestro diccionarios. Cuidémoslas. Rechacemos con vehemencia a los delincuentes de cuello y corbata, pero por favor le pido a los medios y a las autoridades que hagan la diferencia cuando al hacer las acusaciones para no manchar nuestras palabras. Tal como cuando alguien roba no debiéramos calificarlos por su religión o de donde es, porque después caemos en generalismos y todos los de tal lugar son delincuentes.


Que quienes roban escondidos en su escritorio se vayan presos, pero que en el camino no se lleven la reputación de todos quienes trabajamos por poner pan en nuestra mesa y en la suya.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Chile, la Suiza de Latinoamérica

Hoy es el turno de Latinoamérica y Asía. Estados Unidos y Europa llegaron a equilibrios económicos donde han perdido competitividad en un mundo globalizado y hoy es el tercer mundo el que ofrece mayores oportunidades.

En este contexto, donde Asia brilla por su manufactura y Latam por sus materias primas, el salto viene de la mano de sofisticar ambas propuestas de valor. Sin embargo, Chile al llevar la delantera en su región en términos económicos, de infraestructura y desarrollo social, tiene otra gran oportunidad: ser la plataforma de servicios de Latinoamérica. 

Una economía estable, un sistema financiero responsable, una clase política menos corrupta, mejores índices de educación, mayor seguridad, buena infraestructura en telecomunicaciones y transporte, empresas de servicios consolidadas y una cultura del trabajo bastante desarrollada; le dan a Chile una ventaja que no puede dejar pasar.

Ser la base para las transnacionales en Latinoamérica, que nuestros bancos ofrezcan la seguridad y sofisticación para operar en toda la región, servicios de tecnología e información y ser el referentes en términos de educación y desarrollo. Que a nadie le quepa duda que si hay que invertir en este sub continente que Chile es la base por donde partir y que si algún amigo latino quiere llevar sus operaciones a mayor escala, sepa que nuestro país le ofrecerá las redes y servicios que necesita.

Para lograr aquello hay que compartir esta visión, coordinar esfuerzos y poner incentivos. Gremios industriales trabajando en conjunto con el gobierno, beneficios tributarios para multinacionales que quieran establecer operaciones en Chile y facilitar el trafico de servicio y divisas con el exterior.

Chile hoy basa sus exportaciones en materias primas, sin embargo llegar realmente a ser un país más equitativo y desarrollado, necesitamos agregar valor a nuestra oferta y de la mano de servicios claramente empujaremos más nuestro desarrollo cultural y social. Sino lo hacemos nosotros, será Uruguay, Costa Rica o Miami… tenemos la oportunidad, sólo falta tomar la decisión.


lunes, 24 de noviembre de 2014

La mala educación de un mal debate

El debate ya está bastante desgastado sobre si la educación es un derecho o no. Cuando la verdad es que lo será en la medida que la sociedad así lo quiera. No es una discusión filosófica, sino que política y al parecer nuestra sociedad así lo quiere. Hay consenso es que esta es la principal piedra sobre la cual podremos construir una sociedad con menor desigualdad y más oportunidades. Entonces ¿Cómo somos capaces de entregar buena educación a todos los chilenos sin importar donde hayan nacido? Hoy hay 3 temas sobre la mesa: gratuidad universitaria, calidad y no selección escolar.

El primero rosa el populismo. Cualquier experto en educación podrá explicar como es la educación parvularia donde realmente se define el desarrollo de una persona, y si no es ahí será en el colegio. Ocuparse y financiar la educación universitaria es comenzar por el final. Es una irresponsabilidad gastar recursos en educación universitaria cuando aún no hay suficiente cobertura en educación parvularia ni tampoco calidad en la educación básica.

El segundo tema –la calidad- es el desafío de fondo y que nadie aún ha realmente tocado; más allá del discurso no hay propuesta. Se habla de desmunicipalización, sin embargo no hay un plan de cómo se desarrolla un sistema escalable y replicable de metodología y administración eficiente y efectiva de colegios públicos. Hoy los referentes son los liceos emblemáticos, pero ellos lo son de la mano de la selección, entonces no vale. Algunos subvencionados han hecho una buena labor, pero ahora quieren eliminarlos. Insisto, el desafío de la calidad está en la administración y metodología, sin embargo no hay propuestas concretas sobre la mesa, sólo un discurso vacío.

Por último, la no selección es probablemente el punto menos entendido y más controversial. Este atenta contra la libertad y a su vez, mejora la educación. Así es, para usted que no lo sabía, la selección escolar esencialmente condena a quienes tienen menos recursos (intelectuales o financieros) a una peor educación, puesto que más allá de los profesores e infraestructura, son los compañeros el principal parámetro que define un buen rendimiento escolar. Este tema da para otra columna, pero es importante entender el costo y beneficio de la libertad de la selección.

Hoy tenemos un sueño común, pero un debate que no está a la altura del desafío. Lleno de palabras bonitas, pero sin propuesta reales. Vamos camino a financiar educación universitaria de mala calidad, cuando urgentemente necesitamos cobertura en educación parvularia y calidad en la escolar. Los desafíos van por tener una mejor carrera de párvulo, mejor administración de colegios, capacitación de profesores, mejor fiscalización, autonomía para directores y alianzas público-privados en vez de celos. No seamos mal educados; prioricemos lo importante y no caigamos en la demagogia de responder a los que marchan, sino a los que lo necesitan.


martes, 18 de noviembre de 2014

China: A lo amigazo

En China hay que tomar hasta morir para hacer buenos negocios y desconocer sus códigos culturales pueden arruinar uno. Tienen 5.000 años de historia y respetan mucho a los mayores. Son buenos para escupir y comen con la boca abierta. Son tramposos y tradicionales. Uno escucha de todo, pero no entiende nada… acá va un intento.

Antes de radicarme en  China hice las tareas; visité el país dos veces, me hice amigos chinos, leí a Laotsé y a Confucio, estudié su historia y sociedad, tomé clases de chino y hasta colgué cuadros chinos en mi departamento. Sin embargo, nada de eso me preparó para lo que viví después. 

“Nada es lo que parece y nada parece lo que es”, me dijo un tipo que llevaba 12 años viviendo en China y es verdad. Uno tiende a confundirse al aterrizar en un país con los aeropuertos más modernos del mundo, trenes de alta velocidad por todos lados y rascacielos que hacen que Nueva York se vea anticuado. Cuando te enfrentas a este nivel de infraestructura es inevitable asombrase del milagro chino. Pero si dejas de lado las estadísticas y recibimientos apoteósicos, y escarbas un poco en esa sociedad empiezas a verla con otros colores y te preguntas ¿cómo es que funciona todo esto? 
Acá el primer apartado sobre China y su sociedad.

China: A lo amigazo

China funciona a los amigazo. Y no es porque sí… es resultado de factores sociales e históricos; la modernización acelerada, un sistema totalitario, la política de un solo hijo, un entorno altamente competitivo y la dialéctica del materialismo heredada de un comunismo fallido.

Los chinos vivieron -y viven- la modernización gubernamental, social y cultural , más rápido de lo que hubieran imaginado. Lo que en otros países evolucionó durante cientos de años, en China se comprimió en decenas. Desde un pasaporte hasta el acceso a bienes de todo el mundo. Pero esto es sólo el último de importantes procesos que ocurrieron en un breve periodo de su historia. Tras la caída de los emperadores y dinastías a principios del siglo XX se fundó la Republica de China, para luego pasar a la refundación de la República de las Personas de China en 1949 y después a la Revolución Cultural durante 10 años hasta las muerte de Mao en 1976. Cambios drásticos en un periodo de 100 años hacen que el chino tenga una profunda incertidumbre sobre lo que le depara el futuro. El auge económico y la seudo institucionalidad de los últimos años nadie se las garantiza para los que vienen. Es decir, saben que están de fiesta, pero no saben cuánto va a durar.
Este auge fue precedido por un duro totalitarismo que se mantiene actualmente, y la base de cualquier sistema de este tipo es impedir que los individuos se asocien para que no puedan levantarse contra el gobierno. Dicho de otra forma, el chino aprendió que no podía confiar en cualquiera ni decir abiertamente lo que pensaba. De lo contrario, era (es) fácil ser acusado y terminar en problemas. La Revolución Cultural y la masacre de Tianamen son dos ejemplos extremos de lo anterior. Pero sin ir más lejos esto se sufre en la cotidianidad y ahí es donde radica la real represión. 

Por otro lado, China al querer aumentar su ingreso per cápita a toda costa (estableciendo la política de un solo hijo), dio a luz a una generación centrada en sí misma, lo que se traduce en una sociedad que no cuida, ni menos se preocupa, por el tipo que esté a su lado. Esto no solo se nota en la falta de educación o modales que podrían ser clasificados como contingentes a las culturas de occidentales, sino que en la carencia de detalles que pueden incomodar a muchos. La civilización tiene que ver con la capacidad de vivir armoniosamente en sociedad y en China esa armonía escasea. Desde los escupos y empujones en cualquier momento, hasta colarse en la fila siempre que se pueda o gritar mientras alguien duerme al lado.

Marx y su “Dialéctica del Materialismo” planteaban que lo más importante para las personas es satisfacer sus necesidades materiales y por lo tanto el gobierno debiera avocarse completamente a dar respuesta a esto. Así es como la religión se transformaría en el opio del pueblo y cualquier otra distracción ideológica sería claramente un enemigo de la causa comunista. China de la mano de Mao, fue olvidando parte esencial de sus historia, cultura y filosofía. El Budismo fue suprimido, el Taoísmo dejó de enseñarse y solo Confucio siguió en pie ya que justamente su doctrina apunta a la jerarquía y orden social. ¿El resultado? Un sociedad altamente centrada en lo material. Después de un par de palabras cordiales, será habitual que un chino te pregunte cuánto te costó lo que tienes puesto, cuánto pagas de arriendo o cuánto ganas, para seguir conversando sobre lo barato o caro que es algo.

Lo anterior se combina con una fuerte competencia entre iguales en una carrera donde todos pueden alcanzar los beneficios del capitalismo. La invitación fue simple y todos la aceptaron gustosamente: participar en esta nueva oportunidad meritocrática en un mercado cada vez más libre, donde quien se esforzaba y trabajaba lo suficiente podía cumplir todos sus sueños. Se generó una competencia descarnada, alimentada por autos deportivos y vitrinas cada vez más brillantes en el nuevo mayor mercado mundial del lujo. Sin embargo, un crecimiento exponencial y acelerado tiene sus consecuencias, por ejemplo, la burbuja inmobiliaria actual implica que un chino promedio tiene que trabajar cien años antes de poder pagar su departamento. 

Así es como hoy cualquiera está dispuesto a hacer lo que sea por dar el salto y acceder a los lujos de esta nueva tierra prometida y por ende las estafas están a la orden del día. Un chino -mientras pueda costearlo- sólo alimentará a su guagua con leche importada luego de que en uno de los tantos escándalos alimenticios, se conociera que una empresa láctea alteraba con químicos la leche para que esta “pareciera” tener más proteínas, terminando con varios niños envenenados y los ejecutivos de dicha empresa fusilados. Como esta historia, hay cientos: dueños de viñas que falsifican sus propios vinos para tener mayor margen o tipos que filtran agua de la alcantarilla a la salida de restaurants para recoger el aceite usado y venderlo como nuevo. Muchos están dispuestos a todo y todos lo saben. 

Así se explica que el primer sentimiento hacia una desconocido sea de desconfianza. Por eso para hacer negocios tienen que salir a comer todas las veces que sea posible con su contraparte, emborracharse hasta la muerte y terminar con un par de chicas de la calle; para conocer al otro en la intimidad, para conocerse los trapitos sucios, para generar complicidad y hacerse amigos a la fuerza. Todos esperamos que nuestros amigos no nos claven y los chinos no son la excepción.


domingo, 19 de octubre de 2014

Araucanía o Wallpmapu?

Tiempo atrás escribí una columna que sacó ronchas, pero creo representaba el sentir de muchos chilenos hacia el pueblo Mapuche: planteaba que en una sociedad que aspira a ser meritocrática, no corresponde que algunos por su condición de nacimiento tengan más derechos que otros. Sin embargo, después involucrarme y estudiar un poco más el tema, me di cuenta que por sobre la meritocracia está hacer valer el Estado de Derecho. 

Chile durante y después de su proceso de independencia sostuvo 28 parlamentos con el pueblo Mapuche. En 1825 se acordó una unión entre pueblos y se estableció como límite el río Bío-Bío. Luego las relaciones se fueron deteriorando para coronarse con la “Pacificación de la Araucanía” y la fundación de Temuco en 1881. Los vencedores escribieron la historia y lo que fue una invasión posguerra del Pacífico, no tuvo acuerdo alguno y por lo tanto no hubo -ni existe todavía- un entendimiento entre partes. Posteriormente, el Estado de Chile cedió tierras de la región de la Araucanía a inmigrantes o colonos para habitar la zona, lo que agudizó el problema.

Vale destacar que nada de esto me lo enseñaron en el colegio y, por lo tanto, en mi tierna ignorancia asumía que los mapuches se habían hecho parte de Chile porque era menos dolor de cabeza, dado que la independencia de España también los afligía. Pero no, el pueblo Mapuche se mantuvo independiente de España y cuando Chile se independizó de la Corona reconoció la autonomía del Pueblo Mapuche tal como señala en una carta el propio O´Higgins.

Chile junto con abrazar la meritocracia como un valor importante, también sostiene el estado de derecho y la institucionalidad como tales. Algunos podría excusarse en que invadir otros territorios es parte de la historia de las naciones. La diferencia con este caso, es que no se honraron tratados y a su vez, no se llegaron a nuevos acuerdos después de los acontecimientos. Hoy el Pueblo Mapuche es tácitamente parte de nuestro Estado, sin embargo ellos se reconocen como un pueblo diferente al Chileno y a su vez, tenemos cuentas pendientes que saldar.

Lo anterior podría fácilmente dar pie a una guerra; un pueblo oprimido que nunca firmó la paz y un pueblo opresor que no logró exterminar a su enemigo. Hoy en un tregua cada vez más frágil, existen dos caminos: el diálogo o el enfrentamiento. El último, nuestra sociedad lo rechaza y a los mapuches claramente no le conviene. El entendimiento entonces, debe venir de la mano de intentar hacer justicia con la historia y lograr un acuerdo duradero. 

Por el lado Mapuche existen dos desafíos; primero el de la organización y presentar una posición común. Si bien no es parte de su cultura, en honor al pragmatismo, es necesario tener un solo interlocutor (no necesariamente una persona, pero al menos un cuerpo). Segundo, y en línea con lo primero, una coordinación que permita controlar a grupos violentos que justamente hacen que muchos caigan en una lógica de enfrentamiento, difamando a todos a causa de unos pocos. A su vez, que el pueblo Mapuche se reconozca parte de Chile y avale nuestro estado de derecho, daría sustentabilidad a un acuerdo. 

Para el estado chileno los desafíos son más profundos. Primero como pueblo debemos salir de la ignorancia y conocer nuestra historia. Dado ese paso, debemos desarrollar empatía y voluntad para llegar a un acuerdo que muchos hoy consideran incluso fuera de la discusión. También hacerse cargo del acuerdo hecho con los colonos y por tanto compensar cualquier cambio.

En conjunto, ir más allá de la discusión de la compra y venta de tierras. Asumir que existen dos naciones habitando un mismo territorio, con valores y concepciones del mundo diferentes, pero que tienen la voluntad de coexistir. Reconocer esto a nivel constitucional sería un gran avance. Un gesto reconciliatorio importante sería llamar a la novena región “Wallmapu” (país mapuche en mapudungún). 

No caigamos en un acuerdo paternalista donde el pueblo Mapuche viva a expensas de Chile, ni en uno transaccional donde se hable de meros intercambios económicos que puedan ser objetados posteriormente con facilidad. Reconozcamos y valoremos nuestras diferencias como pueblos hermanos, solo así estaremos dispuestos a transar por hacer valer los derechos del otro.


jueves, 9 de octubre de 2014

Chile nunca será un país desarrollado

Bueno, si nos amparamos en el tecnicismo del ingreso per cápita, tal vez un día lo será… pero aún así, no se si por mucho tiempo. Y esto es porque hemos sido más papistas que el Papa en cuanto a neoliberalismo se refiere. Si usted toma una clase de economía nivel uno, le explicarán que debe aprovechar sus ventajas competitivas. Es decir, si tiene habilidades manuales y sabe manejar el cuero, haga zapatos. Si creció en el campo, conoce la tierra y los vegetales, sea agricultor. ¡No piense más y no pierda el tiempo haciendo zapatos! hay alguien que lo hace mejor que usted, y en la medida que cada uno se especialice e intercambien, todos estarán mejor.

Esto mismo se aplica a los países. Algunos son buenos para manufacturar, otros para producir energía o entregar servicios, mientras que en Latinoamérica y por su puesto Chile, somos buenos para los recursos naturales. Según lo anterior la lección es clara, nosotros producimos el cobre y otros lo procesan. Para nosotros es conveniente: comprarle cañerías a China nos sale más barato que hacerlas nosotros. Tienen mejor tecnología, son más productivos e incluso tienen energía más barata, por ende son más eficientes. Zapateros a sus zapatos y Chile a sus minerales.

Bajo esta misma lógica lineal, cuando un adolescente sale del colegio tiene más habilidades físicas que otros y por lo tanto, bajo ningún motivo debiera ir a la universidad. Es más competitivo para hacer trabajos físicos y a eso se debería dedicar. Sin embargo, la gran mayoría aspira a una educación superior que le permita acceder a nuevos conocimientos, nuevas redes, y que en términos económicos no es otra cosa que invertir para mejorar su productividad en un área determinada... y es rentable. ¿Por qué no hacemos lo mismo con Chile? Nuestras ventajas competitivas son claras y el libre mercado nos empuja a explotarlas, pero si queremos dar un salto cualitativo y sustentable en el largo plazo, necesitamos ir a la universidad como país. 

Corea del Sur lo hizo en los años 60, cuando nadie creía en ellos y eran un país sin industrias, invirtieron para ser la  potencia manufacturera que son hoy. Hace 30 años el 90% de los barcos eran construidos por Europa y Japón, hoy Corea del Sur es responsable por más del 40% de esta producción. Malasia es la misma historia, no es casualidad que sea uno de los principales productores de semi conductores del mundo, fue una decisión. Pasaron de ser una economía basada en la agricultura y la minería en los años 70, a una mejor balanceada donde sus principales exportaciones son artículos eléctricos y maquinaria, obteniendo el 37% en 2013, seguido por petróleo y derivados con un 22%.

Si realmente queremos ser el granero del mundo, no basta con declararlo. Si nos sentimos tan orgullosos de Codelco, debería ser porque exportamos Minería, no minerales. Si pensamos que somos un paraíso turístico, hay que promoverlo y capacitarnos para estar a la altura. Chile tiene la potencialidad de ser un referente en alimentos, minería, servicios y turismo, pero para que ello ocurra hay que tomar la decisión y hacerse cargo. Establecer un plan macro que nos involucre a todos, invertir en investigación y educación, beneficios tributarios, coordinación de lo público y lo privado. De lo contrario, el mismo libre mercado que ha premiado nuestras ventajas competitivas, nos castigará cuando el tipo de cambio no le convenga o cuando aumente el costo de explotar nuestros recursos. En cambio, el conocimiento y la especialización, son más difíciles de reemplazar, y por ende tienden a rentar más. Sino, no iríamos a la universidad.

martes, 16 de septiembre de 2014

De Arica a Hong Kong

Arica suele ser el hermano menor del norte. Antofagasta de mano de la minería se ha transformado en un polo económico importante, Iquique asimismo gracias a los minerales, pero también la Tirana, sus playas y la Zofri, han ayudado a forjar un claro atractivo.

Gracias a sus vecinos directos -Perú y Bolivia-, sumado a un potencial corredor bioceánico, Arica tiene la posibilidad de transformarse en un centro logístico y económico para la región.  Además está más cerca del resto de Latinoamérica que Santiago. Sí, con menos recursos turísticos y mineros, pero con un enorme potencial geográfico, Arica tiene una gran oportunidad que explorar, pero para ello necesita que el resto de Chile la apoye.

Hong Kong con una excelente infraestructura portuaria e importantes beneficios para el comercio y la inversión, ha sido capaz de tener una economía bullante en apenas un pedazo de tierra y una isla. Hoy nadie podría dudar del acierto chino de mantener las políticas heredadas de la ex colonia inglesa y cómo ésta es capaz de convivir y complementar otros polos económicos de China Continental.

En tiempos de desaceleración económica, es irresponsable dejar a Arica a la deriva de lo que el mercado pueda ofrecerle. Debemos potenciar sus cualidades y para ello hay que entregar los incentivos correctos. ¿Qué pasaría si las empresas tuvieran un impuesto menor por tener su base en Arica? ¿Si los primeros avances tecnológicos en logística y aduanas se testearan antes en las fronteras con Perú? ¿Si la inversión en infraestructura tuviera un depreciación diferenciada? ¿Si la integración comercial con Bolivia se profundizara? ¿O si las energías renovables fueran prioridad en la primera región? ¿Si se explorara en cultivos altiplánicos o en zonas desérticas?

La centralización en Chile es el crecimiento orgánico producto de la ausencia de un plan, y hoy está saturado. La descentralización no ocurrirá sola, y si bien necesita recursos, requiere más aún de mentes que conecten puntos que no se han asociado hasta ahora. Como también la venia y voluntad de los ariqueños. Así lo han entendido países y regiones exitosos. Pero para que Santiago no sea Chile, hay que darle un rol diferenciador, independencia  económica y espacio para crear a las regiones.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Seguridad: un arma de doble filo


Tenía que suceder en Santiago, en un lugar concurrido del barrio alto y con heridos, para que por primera vez se instalara la violencia en la agenda pública nacional y apoyada transversalmente. En pocas horas #terrorismo era trending topic y volaban los reproches desde los polos políticos. 

Curiosamente, ningún grupo o causa se atribuye este atentado, por lo que es difícil entender su mensaje y por lo demás combatirlo. Sin embargo, la ausencia de autoría da para especular diferentes tesis y sospechar de diferentes beneficiarios frente a lo que se genera en la opinión pública. Sin entrar en este juego, creo que hay dos lecciones que aprender.

Primero, comprender que la sensación de impunidad la pagamos todos. Heredera de la violencia de la dictadura, nuestra sociedad teme a la mano dura y hace algunos años se ha velado más por los derechos de los delincuentes que el de los ciudadanos. Una cosa es eliminar la detención por sospecha (bien hecho) y otra es no poder procesar a los sospechosos. Desconozco las fallas metodológicas de nuestro sistema judicial, pero la frustración por la puerta giratoria es generalizada. No le tengamos miedo a poner límites, que no es lo mismo que exceso de fuerza policial, sino que rigurosidad judicial.

Segundo, aprender las lecciones que el mundo ha sufrido de la mano de la “Guerra contra el Terror”. Amparados en el miedo de la sociedad, y con el discurso de la seguridad por delante  -incluso en el nombre de la libertad-, las autoridades se “ganan” el derecho a desnudar a cualquiera. El mundo y en especial Estados Unidos, entregó buena porción de su privacidad y libertades pos de la seguridad. Snowden sacrificó su libertad, para que el mundo abriera los ojos y entendiera lo que se había transado. 

El desafío es cómo garantizar una sociedad segura sin vulnerar nuestros derechos personales. Cómo aplicar inteligencia y mano dura, sin caer en un estado de excepción. La opinión pública debe rayar la cancha con voz decidida, exigiendo seguridad y efectividad jurídica, pero sin transar nuestra libertad y privacidad. O no nos extrañemos si después debemos escanear nuestras mochilas al subir al metro como en China o nos graben diariamente por 300 cámaras como en Londres, y aún sin poder evitar algún bombazo ocasional. 


lunes, 8 de septiembre de 2014

Probar antes de… y en la políticas públicas también

Cuando invertimos en algo importante, normalmente investigamos y lo probamos antes. Gastar plata (y esfuerzo) en algo que después no era lo que esperábamos, es frustrante y por lo tanto es prudente tantear.

En el ámbito profesional y creativo, científicos experimentan, marketeros testean, y emprendedores hacen prototipos y rediseñan. Por otro lado,  las parejas conviven antes de casarse, e incluso los partos se ensayan. Entonces, si sabemos que otra cosa es con guitarra ¿por qué a la hora de implementar políticas públicas de alto impacto no aplicamos la misma lógica?

China es un buen ejemplo. En una decisión políticamente compleja como es pasar del comunismo al capitalismo, el gigante asiático fue de a poco. Se implementaron “zonas económicas especiales” que gozaron de mayores libertades. Mientras Pudong en Shanghai podía recibir inversión extranjera directa, en Shenzhen se privilegiaron los temas tecnológicos y la manufactura. Una década más tarde, el partido comunista vio que era bueno y empezó a aplicar gradualmente la misma política al resto de las provincias. 

En Chile, la Reforma Procesal Penal fue aplicada gradualmente, una región a la vez, comenzando el año 2000 y terminando cinco años después. Vale la pena destacar que “no fue noticia”, a diferencia de un trasquilado Transantiago, que se implementó todo de una vez.

Hoy se están discutiendo importantes reformas para Chile. Vale la pena ser cautelosos y ver realmente si lo que se plantea en el papel es viable en la realidad. Frente a un nuevo modelo administrativo para colegios, veamos primero si funciona aplicándolo en una sola comuna. Si hay un nuevo modelo taxativo que pueda reducir la desigualdad, veamos cómo se comporta el mercado de una región, antes de arriesgar a todo un país.

Todos queremos implementar políticas exitosas que lleven a un Chile mejor. Sin embargo, de la teoría a la práctica hay un sin fin de detalles por descubrir y de supuestos que validar. Contengamos la ansiedad de concretar un plan maestro en menos de cuatro años, probemos primero en pequeña escala y recojamos el feedback que corresponda para después ir escalando en base a resultados concretos. Solo así podremos tomar decisiones responsables con foco en el bien común a largo plazo.



miércoles, 7 de mayo de 2014

Global Complementario - Análisis Reforma

Reforma:  No hay una modificación sobre el Global complementario, pero si implicaciones sobre este debido a la eliminación del FUT.

Análisis: La reforma plantea que se des incentiva la elusión, al recortar la brecha de pago de impuestos de empresa y personas, al pasar de un 20-40% a un 25-35%. Sin embargo, al eliminar el FUT lo que se hace es que el dueño de la empresa siempre perciba toda la ganancia que le corresponda como un ingreso (más allá de que lo retire o no). Por lo tanto, cualquier empresario que le vaya bien y llegue al tramo del 30% (más de 3.6m brutos mensuales como ingreso), tendrá efectivamente esa tasa de impuesto (o hasta el 35% como impuesto de segunda categoría), más allá de que si re invierte sus utilidades o se las gasta.

En Chile el impuesto a las empresas es simplemente un adelanto de lo que debe pagar las personas en el Global Complementario. Entonces el FUT es una crédito a favor del empresario, donde en la medida que demuestra que las utilidades que ha pagado su empresa, no han sido retiradas, estas actúan como un crédito (se descuentan), del total de global complementario que debiera pagar. Por lo tanto es un incentivo a la inversión.

Si bien esto se percibe como un impuesto a adicional a la clase alta, hay que considerar que en un mercado de capitales abierto como el del mundo hoy, a ese empresario “no le cuesta nada” invertir ahora sus ganancias en Perú o en Dubai, si es que eso se presenta como algo más atractivo. Antes le “costaba” invertir fuera de Chile, ya que debía pagar mas impuesto por sacar la plata de su empresa.


Propuesta: El diseño integrado del impuesto de primera y segunda categoría que tiene Chile, es algo más difícil de modificar. Por lo tanto la propuesta hecha en el apartado del impuesto de primera categoría aplica acá también: aplicar un FUT progresivo.

domingo, 4 de mayo de 2014

Impuesto de Primera Categoría - Análisis Reforma Tributaria

Como muchos, he sido testigo de una discusión en torno a reforma tributaria que genera más desconfianza que certezas y a su vez, ha empobrecido el diálogo político-social.

Por lo tanto, a pesar de no ser experto en temas tributarios, estudié la Reforma planteada, leí diferentes posturas y aquí comparto mi punto de vista, amparado en mi experiencia y sentido común. Los temas y detalles que van saliendo, dan para más de una columna (entiendo que cuesta leer más de una página sin que whatsapp interrumpa), entonces planteare todos los puntos principales de la Reforma, pero voy a dividir esto en varios apartados.


Impuesto de Primera Categoría (a las utilidades de las empresas)

Reforma: El aumento del impuesto de primera categoría de un 20% actual a un 25%. Eliminación del FUT y derogación del Articulo 14 bis y quater de la Ley de Renta.

Análisis: Tal como suena, lo primero podría ser razonable. El problema gira en torno a la eliminación del FUT; las empresas hoy pagan impuestos sólo sobre las utilidades que retiran y no sobre lo que se re invierte.

Esto claramente es un desincentivo a la inversión y a su vez, representa un problema de liquidez. Las empresas pueden tener utilidades, pero estas muchas veces no están necesariamente disponibles, están en cuentas por cobrar (normalmente los  las empresas grandes pagan a 90 e incluso 180 días), en existencias u otras partidas. Han sido “reconocidas”, no “percibidas”.

Para una gran empresa, la alternativa es la deuda a la hora de invertir. Para una Pyme el mercado financiero es más caro (es caro ser pobre). Al ser un cliente más riesgoso, el banco no presta o lo hace a un precio (tasa) más alto.

Las empresas todos los meses hacen Pagos Provisionales Mensuales (PPM), adelantando su impuesto de primera categoría. La ley contempla una rebaja de un 15% (25-15=10%) para las Pymes, pero esto sólo como una norma transitoria por 12 meses.

La Reforma contempla una excepción extendiendo el Art 14 bis de la Ley de Renta, donde las empresas individuales que tengan ventas de hasta 14.500 UTM anuales (606 millones aprox) no pagan impuesto de primera categoría (hoy es hasta 5.000 UTM). Sin embargo, esto deja fuera a toda empresa que tenga más de un socio.

La Reforma a su vez deroga el Art 14 quater que contempla una excepción similar para cualquier Pyme (no necesariamente unipersonal o IRL) que tenga ventas de hasta 28.000 UTM anuales.

Si una Pyme antes pagaba un 20% de impuesto sobre el 30% de utilidades que retiraba, hoy pagará un 25% sobre el 100%. Es decir, se multiplica su carga en casi 4 veces, sin considerar todos los costos para suplir su falta de liquidez.

Una pyme que hoy tiene ventas por 250 millones al año y tiene una utilidad de 36 millones al año (3 millones por mes) y sus dueños retiran 12 millones  (un millón  cada mes), paga 2.4 millones en impuesto de primera categoría (20% x 12m) ya que re invierte 24 millones. Con el nuevo sistema sin importar si invierte o retira, pagará 9 millones (25% x 36m).

Esto afecta seriamente a toda empresa, incluida las pymes con excepción de las empresas unipersonales, con un fuerte desincentivo a la inversión. De hecho empeora la situación de las Pymes con la derogación del 14 quater.

La Reforma habla mucho de la comparación con países desarrollados, sin embargo la tendencia de estos ha sido bajar los impuestos las empresas en los últimos 15 años.

Propuesta: Un impuesto de primera categoría progresivo. Es decir, quienes ganan menos pagan menos y quienes ganan más pagan más (como el impuesto al trabajo de las personas). Donde un primer tramo de utilidad no tenga impuesto, el siguiente un 5%, después un 10% y así hasta llegar a 25%. Para esto, es necesario legislar con respecto al Multi-RUT y evitar que una empresa se “divida” en muchas para parecer como si fueran muchas pymes y no una gran empresa.